Escribir se ha convertido en la mágica conexión entre mi interior, mis imaginarios y el mundo real.
jueves, 14 de noviembre de 2013
En el avión recordaba.
"Aunque por ahora mis noches sean tristes sin escuchar tu voz, se que por alguna razón esta decisión fue la mejor. Entre nosotros no hay puntos suspensivos porque el punto final se escribió. Entre nosotros solo queda una profunda distancia que no encontrará retorno, porque en el camino se perdió".
Los caminos perdidos de la vida tienen salidas cuando estas se buscan con esperanza y la fe intacta (a pesar de todo) pensando además, que el futuro está ahí esperando a que lo sigamos. Siempre tenemos la opción a elegir porque cada paso es una decisión tomada con o sin sentido que debemos asumirla haciéndonos responsables de lo que pueda suceder.
Párrafos escritos en un avión que me hicieron recordar porque creo que el amor es una elección además de un sentimiento.
viernes, 23 de agosto de 2013
Los eternos puntos suspensivos.
A todos los seres humanos nos ha pasado, en algún
momento de nuestras vidas, que sentimos un vació por dentro, que algo nos hace falta,
que estamos incompletos. Sentimientos inconclusos de cualquier tipo porque no
culminamos completamente capítulos de nuestras vidas y los vamos convirtiendo en eternos puntos suspensivos, dejándonos una eterna
sensación de insatisfacción.
El perdón que no dimos, el adiós
que no dijimos, un te amo que nunca expresamos y hasta el golpe que no fuimos
capaces de dar por miedo a expresar lo que sentimos. Es entonces la gran
pregunta que tal vez todos tenemos pero tampoco somos capaces de hacernos: ¿Por
qué tememos expresar lo que sentimos?
Exitosos profesionales, humanos
brillantes con capacidades increíbles, descubridores y conquistadores de mundos
desconocidos son capaces de inventar maravillas pero no de expresar claramente
lo que sienten. Sin duda el universo fue generoso con todos nosotros
regalándonos miles de virtudes que se
equilibran con defectos, pero aún con todas estas cualidades somos incapaces de
contestarnos preguntas sencillas como la citada en mi párrafo anterior y
preferimos echar tierra sobre el sentimiento y llenarlo de “tierra nueva” inventando felicidades aparentes con memorias
convenientes.
Siempre he creído que cada ser
humano expresa su valentía de modos particulares, pero es ahora cuando compruebo
que somos mucho más valientes cuando queremos
empezar algo, que cuando queremos terminarlo. Nos vivimos cobijando en
el “siempre hay una nueva oportunidad” “el sol sale cada día” “en la vida hay
que pasar las páginas” pero eso aplica solo para quienes terminan sus
pendientes, no para quienes dejan inconclusos sus sentimientos, porque lo cierto es que en la vida hay que
pasar las páginas, cerrar libros y clausurar ciertas bibliotecas (si es
necesario pero todo junto!) no prostituyamos los refranes señores por favor.
Cada ser es especial y cada uno
de nosotros tiene conocimiento de lo que vive y de porque tiene puntos
suspensivos en sus historias (porque TODOS los tenemos), así que, dejo plasmada
mi verdad en estas letras: Aquí no existe una fórmula mágica, no hay cursos de
motivación o auto superación, no hay sectas, religión, convivencias, libros o
Fe que sirva para convertir esos puntos en invisibles o borrarlos de la memoria
por temor a sentir, la “caja de pandora” siempre se abre, siempre.
Ese borrador que necesitamos
somos nosotros mismos dispuestos y valientes; la única Fe que nos servirá es la que tenemos para creer que
si podemos superar todo lo que nos convirtió en temerosos, y si creemos en
algún poder superior sería bueno agarrarse de El solicitándole mucha fortaleza,
paciencia y templanza para continuar
poco a poco por el camino que nos llevará a encontrar esa llave que nos hará
libres para empezar sobre bases nuevas y limpias; no hay imposibles cuando
queremos con convicción.
No hay verdades absolutas de las experiencias
o temas sobre la vida, las palabras escritas
son solo apreciación mía, aunque si ya hice referencia a la verdad me la
tomo y culmino: No conozco una sola historia de éxito que termine con puntos
suspensivos, todas terminan con un punto final.
domingo, 18 de agosto de 2013
Y tú! vives o sobrevives tus 30?
Hijos, matrimonios, novios,
amigos, metas , vida!! Muchas mujeres nos preguntamos si tenemos la vida que
soñamos alguna vez , o nos resignamos a lo que nos tocó y no hicimos nada por
cambiarlo gracias a la delicada comodidad y estabilidad , como dirían por ahí
“mejor bueno conocido, que bueno por conocer”.
Algunas mujeres respetuosamente cumplieron la responsabilidad de asumir la maternidad a temprana edad, luchan por sus hijos solas o simplemente esperaron 9 meses y “endosaron su problema” a quienes mejor les convenía para hacer lo que mejor les parezca sin ataduras de nada.
Hay quienes se convirtieron en compañeras de vida de sus parejas, son madres ejemplares que sacrificaron los joviales momentos que normalmente nos toca disfrutar, por responsabilidades que asumieron con todo el amor del mundo, entregándose por completo a su acertada unas veces y otras veces no, decisión de ser cabeza de familia.
Mujeres que al enfocarse se propusieron metas claras y decidieron realizarlas sacrificando vivencias o dejando a un lado la diversión loca, dedicaron sus vidas a los estudios, crear sus patrimonios convirtiéndose muy jóvenes en lo que nuestra sociedad masculina en su mayoría teme: Las mujeres de éxito, independientes y autosuficientes.
Seguimos conviviendo también con las que temen a los fracasos y se mantienen al margen de los riesgos, siguen el camino seguro y jamás arriesgan nada, estas son las menos divertidas pero siempre una mujer tiene algo especial y no son menos valientes que las anteriores porque aunque no tienen lo que soñaron, viven una historia que no es una película o un libro que escribir, pero son mujeres que obtienen lo que desean dentro de los límites que se permiten.
Y como no hablar de las que viven la vida a su manera, irreverentes, soñadoras, valientes y testarudas que van contra la corriente muchas veces, que se han levantado de cada caída que por su temperamento y forma de vivir a temprana edad les enseño que hay que asumir las decisiones y llevar con la frente en alto el dolor de la decepción, pero que en la actualidad tienen un poder de sanación rápido y un autoestima especial, que fue golpeado por los riesgos asumidos y que siguen soñando con encontrar lo que desean por eso siguen en la lucha constante que es la vida.
Las mujeres a los 30 o quienes están próximas a cumplirlos en algún punto de sus vidas hacen un alto y reflexionan sobre dónde están y como llegaron hasta ahí, y estoy segura que se han preguntado “esto es lo que yo quería para mí?” .
Como una mujer de 30 puedo decir que las “crisis de edad” son simplemente un mito , que todos los estereotipos de mujeres que existen son simplemente un cumulo de características, vivencias y el reflejo de lo que cada una eligió para sí misma, que lo más importante que debemos preguntarnos en cualquier etapa donde estemos es :“ ¿soy feliz?”.
Si la respuesta te genera una duda, no pienses que estas perdida, tampoco estas equivocada, solo tienes que con la misma valentía que vives tu vida día a día, enfocarte en ti misma dejando de lado todo lo que pueda obstaculizar esa felicidad, aunque egoísta suene. Siempre debemos recordar que la felicidad general empieza por la de una misma y no podremos ser mejores madres, compañeras, amantes, amigas o personas, si no somos felices nosotras mismas (aunque esto sea ya casi un cliché de taller de superación).
Algunas mujeres respetuosamente cumplieron la responsabilidad de asumir la maternidad a temprana edad, luchan por sus hijos solas o simplemente esperaron 9 meses y “endosaron su problema” a quienes mejor les convenía para hacer lo que mejor les parezca sin ataduras de nada.
Hay quienes se convirtieron en compañeras de vida de sus parejas, son madres ejemplares que sacrificaron los joviales momentos que normalmente nos toca disfrutar, por responsabilidades que asumieron con todo el amor del mundo, entregándose por completo a su acertada unas veces y otras veces no, decisión de ser cabeza de familia.
Mujeres que al enfocarse se propusieron metas claras y decidieron realizarlas sacrificando vivencias o dejando a un lado la diversión loca, dedicaron sus vidas a los estudios, crear sus patrimonios convirtiéndose muy jóvenes en lo que nuestra sociedad masculina en su mayoría teme: Las mujeres de éxito, independientes y autosuficientes.
Seguimos conviviendo también con las que temen a los fracasos y se mantienen al margen de los riesgos, siguen el camino seguro y jamás arriesgan nada, estas son las menos divertidas pero siempre una mujer tiene algo especial y no son menos valientes que las anteriores porque aunque no tienen lo que soñaron, viven una historia que no es una película o un libro que escribir, pero son mujeres que obtienen lo que desean dentro de los límites que se permiten.
Y como no hablar de las que viven la vida a su manera, irreverentes, soñadoras, valientes y testarudas que van contra la corriente muchas veces, que se han levantado de cada caída que por su temperamento y forma de vivir a temprana edad les enseño que hay que asumir las decisiones y llevar con la frente en alto el dolor de la decepción, pero que en la actualidad tienen un poder de sanación rápido y un autoestima especial, que fue golpeado por los riesgos asumidos y que siguen soñando con encontrar lo que desean por eso siguen en la lucha constante que es la vida.
Las mujeres a los 30 o quienes están próximas a cumplirlos en algún punto de sus vidas hacen un alto y reflexionan sobre dónde están y como llegaron hasta ahí, y estoy segura que se han preguntado “esto es lo que yo quería para mí?” .
Como una mujer de 30 puedo decir que las “crisis de edad” son simplemente un mito , que todos los estereotipos de mujeres que existen son simplemente un cumulo de características, vivencias y el reflejo de lo que cada una eligió para sí misma, que lo más importante que debemos preguntarnos en cualquier etapa donde estemos es :“ ¿soy feliz?”.
Si la respuesta te genera una duda, no pienses que estas perdida, tampoco estas equivocada, solo tienes que con la misma valentía que vives tu vida día a día, enfocarte en ti misma dejando de lado todo lo que pueda obstaculizar esa felicidad, aunque egoísta suene. Siempre debemos recordar que la felicidad general empieza por la de una misma y no podremos ser mejores madres, compañeras, amantes, amigas o personas, si no somos felices nosotras mismas (aunque esto sea ya casi un cliché de taller de superación).
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